El fijarnos objetivos y trazar planes para alcanzarlos es una de las cosas más importantes de nuestra vida. Para trazarnos objetivos de forma positiva hay que planearlos correctamente, incluyendo también los pasos concretos que hay que realizar para alcanzarlos.

La base de la conducta asertiva está en conseguir nuestros objetivos pero sin pisotear los objetivos y derechos de los demás. La motivación de logro es el impulso que nos lleva a mejorar o destacar. Las personas con esta capacidad tienen una gran motivación por cumplir sus objetivos, no dudan en asumir retos o desafíos y aprenden a mejorar sus tareas.

Al esforzarnos por conseguir nuestros objetivos hay ocasiones en que lo hacemos de modo mucho más o menos efectivo. Las personas con iniciativa aprovechan las oportunidades y persiguen sus objetivos más allá de los límites impuestos o esperados, saltándose las rutinas habituales cuando es necesario.

Tener proyectos personales nos alienta y nos mantiene motivados y comprometidos, impulsados por una sensación creciente de eficacia propia. Mientras más ambiciosas sean nuestras metas y proyectos, mayor será nuestra transformación al conseguirlas.

Trazarse objetivos positivos nos da la posibilidad de crecer y superarnos. Al enfocarnos en nuestros objetivos estamos trabajando en nuestra zona de influencia (todo lo que podemos hacer para influir en el logro y la concreción de estos objetivos).

Sin embargo proponerse objetivos es sólo el primer paso, concretarlos y caminar en dirección a la realización de los mismos es lo que nos fortalece y demuestra nuestras verdaderas capacidades.

Lograr nuestros objetivos nos sirve como un punto de referencia de éxito en el cual nos podemos apoyar para continuar avanzando y logrando nuevas metas.

Escribe un listado de tus objetivos para los próximos 5 meses y comienza a hacer las acciones necesarias para lograrlos.